Las primeras referencias a la historia de Artenara se remontan a la época preeuropea ya que esta comarca fue un importante asentamiento aborigen. La población prehispánica se localiza en los lugares de Acusa, Artenara y Tirma.
Tras la conquista de Gran Canaria en 1478, los nuevos colonizadores, constituidos por familias de castellanos y portugueses, se asientan progresivamente en el lugar y durante casi medio siglo se mezclan con algunos miembros de la raza aborigen. Los repartimientos de tierras se realizan igualmente en esta zona de cumbres, adjudicándose las fincas y las aguas a la nueva población que ocupa el territorio.
Estos nuevos pobladores, al igual que los aborígenes canarios, se dedican al pastoreo, desarrollando al mismo tiempo tareas agrícolas de subsistencia, basadas fundamentalmente en el cultivo del cereal. Con el transcurso de los siglos aumentan los nuevos núcleos de asentamiento.
en 1629 se construye la primera ermita del Rosario, llamada con posterioridad de San Matías, en Artenara, y en 1669 la de Candelaria, en Acusa, vinculadas a la Iglesia Parroquial de Gáldar.
Durante los siglos XVII y XVIII, Las exiguas relaciones comerciales se establecen con los municipios del Norte (Agaete, Gáldar, Guía…).llegándose a exportar los excedentes de trigo y otros cereales que se cultivan en las vegas de Acusa y de Coruña por el muelle de Sardina de Gáldar.

Ya en el siglo XVII, en 1666, se nombra el primer alcalde real, D. Antonio González del Río.Su función será velar por los intereses de la colectividad, realizando funciones relacionadas con el cuidado de los bienes públicos, abastos y festividades.

En la primera mitad del siglo XVIII, concretamente en 1734, nace Artenara como municipio independiente que de manera progresiva consolida sus instituciones pública representadas por el Ayuntamiento y la Parroquia, que se convierten en los ejes organizadores de la vida civil y la vida religiosa.
La base económica sigue siendo la actividad agrícola basada en la papa, cereales, el millo y los escasos frutales, y se complementa con el pastoreo de cabras y ovejas.
En la década inicial del siglo XXI, el municipio de Artenara atraviesa una etapa de transición en la que está adquiriendo una cierta relevancia la sociedad forestal con el cuidado de los montes y el adecentamiento de espacios de interés paisajístico, el ofrecimiento del ocio a través de rutas y senderos y el fomento de alojamientos rurales.